viernes, 13 de enero de 2012

Comparaciones justas


En Sueño Profético decían:

¡Qué Verdad con más verdad
es ver Verdad
en el que Dios Aquí trae!

¡Qué falta de psicología
para no ver la Verdad!

En Esto, aunque no ames,
a Dios tienes que verlo.

Es fracaso vergonzoso
no conocer el dueño de la fragua el hierro;
cabrero que anda con cabras
y no conoce el carnero;
hombre universitario
que no sabe escribir “pueblo”;
arquitecto que edifica
sin conocer los cimientos,
ni saber lo que es arena,
y asustarle oír cemento;
cirujano que te opera
el remo que estaba bueno,
porque no supo cuál era
cuando ya dejó durmiendo,
confundiendo brazo izquierdo
por el enfermo derecho;
jardinero y hortelano,
hortelano, sin conocer
la hoja de lo sembrado,
hasta que escarbando ve
que es patata lo enterrado,
y al árbol ya lo conoce
cuando peras ve colgando.

¿Qué diría un visitante
por un gran jardín pasando,
si oyera al jardinero
con cualquiera conversando:
“No sé… si será rosal…
o pudiera se geranio…
¡Es tan difícil saber la flor
hasta que no abre el tallo,
que yo, hasta que no abra,
no puedo asegurar si es rosa
o puede que sean nardos!

Pues mucha más diferencia es,
que estos Escritos no lo conozca
el teólogo y el letrado.

Uno, si olfatea bien,
Gloria verá en los Dictados.
Y el letrado que compare
esta gran Literatura
–ya 20 años dictando–,
si él podría seguir
imitando estos Mandatos.

Desperté, oí:

Son estas comparaciones,
justas, a la vista de cualquiera.

Esta gran Literatura
hace que se pare el hombre.

El que diga que no es de Aquí,
es falta de Amor al Cielo.

El literato que abra el Libro con sus manos,
no puede decir que no.

Él tiene que contestarse,
cerrando el Libro
y mirando al Cielo,
con un ¡Perdón!

Que este Perdón lo pide
para el que dijo que no.

Los sabios de ahí de la Tierra
tienen que creer en Dios
cuando estos Libros tengan.

Y el que cree y ya ama,
cuentas le pide al que dijo
que esto Dios no lo dictaba.

¡Hace falta amar poco,
si es de Amor lo que se habla!

Y hace falta no entender
Literatura en Palabras.

Los Sabios de Aquí del Cielo,
dicen que el hombre no ama.

Porque el Amor te descubre
donde Dios dice Palabras.


***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - Pag. 239-240-241