lunes, 16 de enero de 2012

Cuando se ama, molesta estar con el que no ama


En Sueño Profético decían:

El Amor a Dios se demuestra haciendo lo que a Dios le agrada, y lo que a Dios le agrada no le gusta al hombre.

Dijo uno:

Un día, yendo con Jesús el Salvador, se acercaron dos hombres que iban discutiendo e hicieron esta pregunta:

–Maestro, quiero que me contestes a la pregunta que voy a hacerte, que ya le he preguntado a éste y no he quedado conforme.

El que nombró por éste, era uno que siempre estaba hablando del Maestro, y cuando veía que alguno no quería al Maestro, rápido daba su media vuelta y más razón no esperaba. Ésta ya es la pregunta:

–¿Tengo yo siempre que ir con quien a Ti te quiera, o en queriéndote yo, ya cumplo?

Esta es la contestación de Dios Hombre:

–En la palabra “ya cumplo”, tú solo te has presentado. Cuando se ama, no se cumple. Cuando se ama, molesta estar con el que no ama.
No puede pisar el Infierno el que a mi Padre quiera. Ni puede entrar en mi Gloria el que a Mí me desprecia. ¿Cómo puedes comprender que el Padre quiera al que al Hijo lo desprecian? Pues si esto ocurriera en la materia, también estaba en contra de mi Padre. Si mañana a ti te dan comida, y a tu hijo las puertas ves que se las dejan cerradas, tú no debes de sentarte a la mesa, cuando sepas que tu hijo te ama.


Y mirando ya a todos, terminó diciendo:

–Y si el hijo no te amara, debes de coger la comida como cuchillo que mata, porque tú siempre amarías al hijo de tus entrañas, y rogarías al Cielo hasta que te contestara mi Padre que Vive en Mí.

Y después de un silencio, dijo:

–El que esté conmigo, no puede estar con otro que no esté conmigo, porque Yo no lo dejo que luego venga a Mí.

Desperté, oí:

Este que preguntó al Maestro, tenía gran amistad con una familia que era nombrar al Maestro y se le cambiaba la cara.

Pero cuando iba con éste que discutió, al pasar por el sitio donde estaba el Maestro, siempre se paraba y decía: “Yo también lo amo, no nombrándolo”.

Éste no amaba, no sentía el Amor, y Dios de Hombre hace que todos lo sepan.

Dios tiene que dejar el que quiera entrar en su Gloria, y al que quiera entrar en el Infierno.

Pero no pueden entrar los de un sitio en otro.

Por eso es Libertad
el Mando de Dios en la Tierra
hasta su hora final.

No puedes ir al Infierno,
si en Gloria vives ya.

Y no puedes ir a Gloria,
por no dejarte pasar
los ángeles que preguntan
a su Padre Celestial.

Porque Dios tiene un Amor,
uno sólo para enseñar.

El que Me ama está conmigo,
el que no está conmigo,
va pisando el trigo
que yo voy sembrando.


***

Libro 3 - La Palabra del Creador - Tomo I - Pag. 70-71-72