martes, 3 de enero de 2012

El que desprecia al Profeta, está en contra de Mí - Libro 7 - Investigaciones a La Verdad - Tomo I - Pag. 182-183


En Sueño Profético yo decía:

“Señor, no se portan bien contigo algunas personas, y luego te piden que les concedas lo que creen es su sufrimiento. A mí me daba vergüenza pedirte, cuando yo creía que no lo hacía bien”.

Desperté, oí:

Porque tu espíritu ha vivido siempre mi Existencia. El hombre vive mi Crucifixión.

Si el hombre hubiera amado a mi Padre, mi Crucifixión, que fue en Dios Hijo, el hombre no hubiera hecho este grande mal.

El que no Me admitió a Mí, estaba en contra de mi Padre.

Y el que desprecia al Profeta, está en contra de Mí.



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