domingo, 29 de enero de 2012

Hoy no llegaría la Carne de Dios Hombre, a hombre


En Sueño Profético hablaban en la Gloria de Dios. Decían:

Si estas Comunicaciones no fueran para que todos los hombres las supieran, terminaría el arrobo, y de la Gloria no saldría lo oído, ni la Visión; quedaría la persona con Paz y rebose de Gracia Divina, pero sin poder enseñar, por no recordar nada del Sitio vivido durante segundos u horas que Dios tiene Aquí el espíritu y ahí espera la materia.

Tan sólo con saber el vivir que vive esta Vivienda, ves que es verdad todo lo que dice. Si tú no amas, no querrás que esto sea verdad; no que no hable Dios a cualquiera, tú es que no quisieras la Existencia de Dios.

Dijo uno:

Si hoy anunciaran la Venida de Dios Hombre, estos hombres harían a aquellos hombres, buenos.

Si hoy dijeran: “Este Niño es el Salvador de los hombres”, no llegaría la Carne de Dios Hombre, a hombre.

Si hoy no aceptan estos Escritos, ¿cómo iban a dejar que Dios viviera de Carne?

Dijo otro:

Pero que no crea el hombre, que Dios necesita al hombre, ni en la Tierra ni en el Cielo. El hombre es el que necesita a Dios en la Tierra. Y cuando dejen la Tierra, el que no haya querido saber de Dios, éste se quedará sin Cielo: el que no ha querido; el que por decir “no”, no oye y retira de la Palabra que Aquí se dicta, del Arrobo que Dios hace y manda que se escriba y se publique.

Dios deja que actúe el hombre en esa vida de segundos. Dios quiere que el mismo hombre converse con sus remordimientos cuando lean Esto otros hombres; otros hombres, que éstos son los de Dios.

Desperté, oí:

Si piensas en los veinte años
que Dios está de Pregonero
para que lean esta Gloria...

¿Piensas lo que harían
cuando dijera un Profeta:
“Dios nace
donde la Estrella nos guía”?

No tardarían en apuntar
los fusiles en cuadrilla.

A las estrellas del Cielo,
diciendo: “Esto es mentira”.

Y si llegaran al sitio
donde María estuviera
acunando al Mesías,
ni las fieras de los montes,
mayor destrozo harían.

Todo y más pasaría
en este siglo tan culto,
que vive esa vida aprisa.

Entonces Él los dejó,
como hoy los dejaría.

Si Dios no usara el Dios,
el hombre no perseguiría.

La falta de Amor a Dios,
hace que el hombre persiga.

No hace falta el Nacimiento.
Lo que al hombre le molesta
es que esté Vivo y no Muerto.


***

Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag.