domingo, 5 de febrero de 2012

Caridad y abrigo


En Sueño Profético hablaban de la Caridad y del Amor a Dios. Decían:

La Caridad, pocos saben hacer uso de ella. La Caridad hay varias formas de emplearla. Hay quien le tiene caridad sólo a las cosas materiales, olvidándose del espíritu y no dando Caridad en sus palabras.

Dijo uno:

La ropa abriga al cuerpo. Y las palabras de Amor de Dios abrigan al espíritu. La Caridad en palabras es la mayor. Si haces Caridad en palabras, la haces en ropa. Si abrigan tus palabras el sufrimiento, y consuelas al afligido, tú vistes al desnudo porque el espíritu te lo manda.

Más se ocupa el hombre del cuerpo de otro hombre, que del espíritu.

Estas palabras son corrientes oírlas en fechas señaladas: “Yo les he llevado comida y alguna ropa, ¿qué más quieren...? Si esto lo pensaran, ya faltaban a la Caridad.

El que vive Amor de Dios, lleva palabras de fortaleza, palabras de compasión, palabras, que con una palabra te hace llamar a Dios, y ya sientes el espíritu con grande Abrigo de Dios.

Ésta es la Caridad que Dios siempre nos mandó.

Desperté, oí:

Si haces la caridad
pensando que mucho haces,
pronto te entrará cansancio,
que esto es fácil que te pase.

Hay quien compra traje al desnudo,
pero lo trata en desprecio,
y otra vez queda desnudo.

Desnudo queda para Dios,
aunque tú lo ves vestido.

Es mayor la Caridad,
cuando les llevas palabras
que a Dios puedan acercar.

Las palabras con Amor
dan alimento y abrigo.

Alimento que te notas
como si hubieras comido,
y abrigo que es complemento
del sentir que no has comido.

La Caridad en palabras,
el hombre tiene en olvido,
sin pensar que la palabra
da comida y quita frío.


***

Libro 4 - Te Habla El Profeta - Tomo I - Pag. 150-151-152