jueves, 16 de febrero de 2012

Ignorancia del hombre


En Sueño Profético hablaban de la ignorancia que el hombre tiene cuando habla alguno que Aquí trae Dios.

Dijo Tomás de Aquino:

Debía de estar el teólogo y el que quiere saber de Dios, dando gracias a este Cielo, que ésta es Casa de Dios y la Casa del que diga: “Señor, tu Casa la quiero yo”.

Siempre que Dios habla en el hombre, no es para el hombre, es para que el hombre aprenda. Esto es para que el teólogo pregunte, compare y estudie palabras del hombre y Palabras de Dios; para que el hombre compare la Verdad y la mentira; para que todos, con exactitud, hablen y sepan dar la respuesta a la pregunta que hace el inocente o el ignorante; para que todos vayan por el mismo Camino; para que no quieran saber unos más que otros; para que la Palabra de Dios sea dicha y oida en todos lo mismo; para que no sea discutida esta Gloria, queriendo el hombre reformarla; para que la Teología tenga en todos los teólogos el mismo color, y así no haya polémicas de lo sencillo de Dios.

Esta pura Teología que de Aquí se lleva el arrobado, es pena que no sea recibida como si vieran al mismo Dios. De estas Palabras saldría una Enseñanza con Paz Divina; saldría toda la Enseñanza a manera de nivel, a manera de medida, como medida por Él.

En mis escritos, que Aquí me mandan dictar, sí aseguro que para estudiar Teología, no hay libro que te dé la Enseñanza como este Libro que Dios coge de Altavoz.

Desperté, oí:

Aquí te insiste Tomás,
que oigas al que Dios arroba.

Éste fue un gran Teólogo,
reconocido en la Historia.

Y sabe lo que hace el hombre,
transformando a Dios su Gloria.

Que esta transformación
le quita a muchos la Gloria.

Hace al hombre vanidoso;
hace al hombre que se esconda
de decir: “Yo amo a Dios,
yo quiero saber de Gloria”.

El hombre, con no querer
oír la Palabra en la Gloria,
que Dios manda para aprender,
cada hombre va enseñando
cosas mal y cosas bien.

Si a todos los que Dios arroba
los buscaran con Amor,
verían la misma Historia
y una Enseñanza de Dios,
de Dios, pero Aquí en su Gloria.

No es Teología de Dios,
si el hombre cambia la Historia.

Que se junten los que aman,
y hagan la misma Historia,
pero sin cambiar Palabra.


TOMÁS DE AQUINO


***

Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag. 116-117-118