sábado, 10 de marzo de 2012

Amor de emprender un vuelo y llegar al Cielo


En Sueño Profético hablaba Teresa de Ávila y contestaba Agustín.

Decía Teresa:

El hablar mucho de Dios no es vanidad, es Amor. El Amor más publicado es el Amor que más ha llegado.

El que llega a amar con locura, ya no ve a nada hermosura, como no sea cosa de Dios.

¡Qué diferencia se encuentra cuando a uno Dios le habla y otro dice que a Dios ama!

En el que Dios habla en él no ves hombre ni mujer, no ves ya a nadie delante, tan sólo sientes Amor, Amor de emprender un vuelo y llegar Aquí, al Cielo, para poder explicar la Gloria.

El que Dios lo trae Aquí y luego a la carne va, castigo le pone el hombre si no deja de publicar.

Dijo Agustín:

Todo lo que va del Cielo es para que el hombre aprenda. El hombre aprende ahí, pero es Mando de Aquí. Esto, al hombre no le agrada, porque bastante no ama.

Yo les pondría un ejemplo:

Si hay uno que sabe mucho y además es intelectual, si llega a otro y le dice: “Oye, yo te quisiera enseñar, pues sé mucho más que tú; aprueba con mis títulos; las clases te las voy a dar gratis y contento, para que tú aprendas más”. Si no aprueba y esto admite, ¿puede ser intelectual? Pues más diferencia hay, sin poderla comparar, aquél que quiera que sepas de esta Gloria sin llegar, porque ya está asegurando que la Gloria tienes ya.

Desperté, oí:

¡Si supiera el pecador
el gozo que da en la Gloria
el oír la Voz de Dios...!

Ya, en esta Gloria se sabe
cuando el hombre quiere salvarse.

Todo el que lea Dictado
por nosotros ahí llevado,
se conoce de momento
donde sea presentado.

Hombres que mucho vieron pecar ahí,
santos los verán Aquí.

Si no fuera para enseñar
todo lo que dicta Dios,
sería arrobo sólo,
sin poner comparación.

Agustín y Teresa dictan Palabra de Dios.


***

Libro 5 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo I - Pag. 173-174-175