jueves, 15 de marzo de 2012

Dios busca al pecador que quiere ser perdonado


En Sueño Profético hablaban del pecador. Decían:

Dios busca al pecador, pecador que quiere por Dios ser perdonado y Dios olvida lo que pecó, pero una vez que sepa que Dios lo perdona, ya tiene que ir en busca de Dios; ya, si peca, Dios no lo busca, porque a Dios no ama y Dios lo retira.

Dijo uno:

Íbamos un día con el Maestro camino de Judea y nos encontramos con unos que yo sabía que eran grandes pecadores. Quise ir en su busca y me detuvo el Maestro:

–Nunca llamé al que en mi busca no venía. A ésos ya les expliqué a lo que mi Padre Me ha mandado, les expliqué siendo grandes pecadores. Ya, que ellos Me busquen cuando no vayan a pecar más. Luego es mi Padre el que les responde. Si Yo voy otra vez a los mismos, no dejo Libertad, y soy hombre, pero no Dios. Yo soy Dios, Hombre y Profeta. Profeta, al repetir lo que mi Padre Me dice. Mi Padre ofrece y da la Gloria a aquél que quiera su Reino. El que no lo quiera, queda fuera y no lo entra. Cuando Yo vaya al Padre y quedéis sin el Hijo del Hombre, predicad donde no os conozcan, o donde os conozcan y os amen. Buscad donde haya pecadores, pero una vez que os oigan, que ellos busquen donde salga la Palabra de Dios.

Desperté, oí:

Dios los busca para enseñarlos a vivir sin pecar.

El que peca, ya no ama, y Dios no lo obliga.

Hay muchos fuera de la Gloria por querer que Dios hubiera ido detrás de ellos.

Éstos creyeron en Dios, pero no Lo amaron.

El que a Dios ama, no deja que Dios vaya en su busca.

El que no Lo ama, lo desafía con el desprecio.

Si Dios te ha perdonado, no sigas pecando y queriendo que Dios te busque.

Si tú quieres, te perdona. Y si no quieres, te aparta.

Te aparta cuando estás pecando y quieres estar donde está Él.


***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - Pag. 212-213-214