viernes, 23 de marzo de 2012

El hombre sigue clavando a Dios en la Cruz


En Sueño Profético decían:

Escribe y que compare el hombre, que a Dios, siempre, el hombre, Le hizo mal.

El hombre Lo negó cuando Él estaba en su Reino; no aceptaba cuando Dios anunciaba su Venida en los Profetas; fue perseguido para ser degollado; fue despreciado cuando su Carne iba a dar Luz al mundo; tuvo que coger el campo para que oyeran su Palabra, y Él oía, a veces, insultos; fue calumniado por el que Lo despreciaba, cambiando las Palabras que Él había pronunciado; fue presentado como el criminal que ya tiene justificado el crimen y le firman su sentencia; fue apedreado porque parecía poco lo que Le harían al final: la Crucifixión; entregar al Padre su Espíritu acompañado de dos ladrones; buscar y dar muerte al que Lo amaba, al que oía sus Palabras y en ellas veían y vivían su Gloria.

Después, Él mandaría su Espíritu al hombre que amara, para que el hombre siguiera llamando a Dios Vivo, el mismo que vivió con el hombre, que era el mismo Padre, que siempre había adorado el hombre que amaba. Pues, a éstos, también los maltrata el hombre y da muerte a muchos.

El que lea este Dictado, que piense si este principio fue justo y estuvo bien. Pues éste principio continúa haciéndolo el hombre: Dios que da Amor, Paz y perdona, y el hombre, que sigue clavando a Dios en la Cruz.

Desperté, oí:

Dios busca al necesitado,
porque éste necesita de Dios.

Dios viste al desnudo,
porque el hombre no ama a Dios.

Dios da de comer al hambriento,
porque el que come se olvida
del que no puede ganarse el sustento.

Dios da Palabras de Vida Eterna,
porque fortalecen al espíritu
que el hombre tiene abandonado.

Si este Dictado lee el hombre,
pidiendo borrar palabra,
que haga un escrito y guarde.

Que guarde y lo presente
cuando Aquí oiga llamada.

Que tiene que presentarlo
al mismo Dios que lo aguarda.

La Caridad y el Amor,
Dios manda que sea besada,
porque Caridad es Dios.

Si lees este Dictado,
coge libros y compara,
y verás que hablando Dios,
siempre el hombre Lo maltrata.

No rompas lo que está roto,
procura tapar la falta.

Pues si tapas, Dios te ve,
aunque el hombre lo destapa.


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Libro 7 - Investigaciones a La Verdad - Tomo I - Pag. 16-17-18