viernes, 27 de abril de 2012

Camino de Dios: sencillo, corto y de mucho precio


En Sueño Profético decían:

Éstas son palabras que el hombre emplea por si al final de vida con materia pudiera ver que había Dios:

“Iré a misa el domingo ¿Qué trabajo me va a costar? Ya me quito ese peso de encima”.

O le viene este pensar:

“Yo creo que si no voy,
Dios no se puede enfadar”.

Si hay otro que lo oye,
porque éste será igual,
esta respuesta le pone:

“¡Anda, que Dios bien poco me da!
Siempre que tengo alguien malo en mi casa,
el negocio no me sube en prosperar.
¡Deja la Misa a los santos,
que verás lo que se encontrarán!”.

Estas palabras retratan
la postura de no amar.

Aquí está la diferencia
del que ama y, sin hablar,
el Amor te lo demuestra:
la misa no la comenta,
¡pues le parece tan poco
dedicarle a Dios en fiesta
–en la Misa, en el Sagrario,
en donde tú a Dios lo sientas–,
esos minutos tan cortos,
que para él largos cuentan!

El que ama, busca a Dios,
sin mirar lo de la Tierra,
y luego ya lo demás
buen trabajito le cuesta.

Éste, todo lo que hace
es porque en la Gloria piensa,
y piensa en que hay un Dios
en el Cielo y en la Tierra,
que Ésto se hace Uno,
y en cada hombre se encuentra.

Desperté, oí:

En cada hombre se encuentra,
pero que ame su Amor.

Que el Amor que no es del hombre,
es Amor de un solo Dios.

Pero este Amor de Lumbre,
que quema su resplandor,
si te quemas, más te acercas,
y más Lo sientes a Dios.

Dicen que hay una leyenda
figurada al Amor,
que Aquí la mando que pongas:

El pecado va siguiendo
al que va en contra de Dios,
para que no llegue al Fuego
y se traiga resplandor.

El que ama ve sencillo,
corto y de mucho precio,
todo el Camino de Dios.

Sencillo, porque si amas,
nada trabajo costó.

Corto, porque la materia,
acaba antes que empezó.

Y el precio que Aquí te paga,
tan sólo lo paga Dios.

No olvides esta leyenda,
que está dictada por Dios.


***

Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag. 140-141-142