jueves, 26 de abril de 2012

Si a todo lo aquí preguntado dices "sí"


En Sueño Profético vi unos niños que estaban medio desnudos, sus cuerpos daban tiritones. Había otros vestidos, pero con cara de hambrientos.

Se quitó esta estampa y vi a un hombre tirado en el suelo, y una mano lo levantaba. Llegó una mujer llorando y otra la abrazaba. Esta que la abrazaba decía:

   –¿Tú no quieres más pecar? Si respondes con la palabra para Dios, Dios ya te perdona.

De pronto se vio una cama con un hombre dando grandes lamentos, gritos que el dolor le producía. Llegó uno y le dijo:

   –¿Podría ayudarte en algo, para calmar tu dolor?

Rápido se puso una mujer con un niño en brazos y dos más pequeños, alargó su mano, sin sus labios dar movimiento, llegó una y puso una moneda en cada mano de los niños, y en la suya fue doble, diciéndole estas palabras:

   –Ya tienes para hoy; mañana también te las daré; yo te buscaré donde tú vives, y te las llevaré, porque si vienes, no te pago el trabajo.

Desperté, oí:

Ve leyendo caso por caso y pon: Yo, sí hago esto, ¿o no?

Niños desnudos: ¿Los vistes?, ¿sí o no?

¿Das de comer al niño hambriento?, ¿sí o no?

¿Das la mano al caído?, ¿sí o no?

¿Te compadeces del que pecó, no quiere pecar y necesita tu ayuda?, ¿sí o no?

¿Visitas enfermos, tocando su carne e invocando a Dios su curación?, ¿sí o no?

Si ves una mano pidiéndote que la socorras, ¿te detienes poniendo una moneda, y preguntando domicilio para llevarle un salario?, ¿sí o no?

Si a todo lo aquí preguntado dices “sí”, no sufras, que el que a Dios ama, sabe que te habla Dios.

Si el “sí” no lo pusieras, no tenías justificación.

Esto es lo que Dios quiere para tener Comunicación.

Esto es, amar al Prójimo, obedeciendo su Voz.

Bien fácil esto lo haces, si amas mucho a este Dios.

El que esto enseñe y cumple, no te extrañe vea a Dios.


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Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo II - Pag. 183-184-185