lunes, 14 de mayo de 2012

Que no espere el que no crea, más de esta aclaración

En Sueño Profético decían:

Dictado para enseñar y aprender donde Dios habla:

Todas las Comunicaciones son para enseñar. Ésta es una de las que el hombre puede tener por base: Aceptación y capacidad al sufrimiento; Amor al Prójimo, compadeciéndole sus defectos y ayudándo a corregírselos, pero con Amor a Dios; consolar al afligido; dar de comer al necesitado; desvelo por vestir al desnudo; guardar tu carne para que haya menos tentados; ir cortando tentación; mirar al Cielo en las injusticias, y Dios hará condena y premio; saber secar las lágrimas del que el dolor en la carne le atormenta, para que a su espíritu no lo dañe, que su espíritu más se una a Dios por el Amor de sus Palabras, que aquí ven ya es Fuerza de Dios; ser humilde como paloma y manso como cordero.

Si tú crees en Dios, y esto Aquí dictado siempre lo has estado cumpliendo, cierra los ojos y di:

Aquí habla Dios del Cielo.
No aceptar que Aquí habla,
es no creer en este Reino,
que de Aquí sale el Mando
de lo que tiene movimiento;
que de Aquí sale el Perdón
cuando tú lo estás pidiendo,
que de Aquí sale el Arrobo
cuando tú estás en el Sueño.

Desperté, oí:

Que no espere el que no crea,
más de esta aclaración.

Pues el que ama le sobra,
cuando la vea actuar
y cuente cómo la Arroba.

Y si lee los Escritos,
no podrá poner razones,
verá que Dios se los dicta.

Si Dios no se los dictara,
se perdería el Arrobo
y entonces ya Dios no hablaba.

Hablaría en otra forma,
y ya no era Enseñanza.

Lleva siempre este Dictado,
y cuando dudes, repasa,
y verás que no te miente
el que te dice: Dios me habla.

Pero sería mejor,
creer sin que repasaras.


***

Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo II - Pag. 94-95