domingo, 3 de junio de 2012

La oración es imprescindible

En Sueño Profético decían:

Tú di que la persona que Dios habla en ella, se conoce de momento, aunque cinco minutos antes haya estado en pecado. A la Magdalena se le cambió el rostro cuando se echó a sus Pies. A más pruebas te hagan, más descontentan al Hijo.

Que estudien el Padre Nuestro, que es la oración que enseñó el Maestro: “Padre nuestro que estás en los Cielos, venga a nosotros tu Reino; hágase tu Voluntad así en la Tierra como en el Cielo”. Si el “venir a nosotros” lo ven imposible, y su “Voluntad” no aceptan, que no lo recen.

La oración es imprescindible si quieres tener contacto con Dios. Esto tiene su enseñanza. Hay quien su oración cansa, y ésta no es valedera para Dios. La oración es Amor, y el Amor obliga a cumplir.

Tus clases son sencillas y dan deseos de amar. Alma que te oiga, siembra hará.

Desperté, oí:

Diles que no cuiden tanto el cuerpo y cuiden un poco más el alma.

Si el alma quiere, vive el cuerpo. Y si el cuerpo quiere, no vive el alma.

Cuidan del zapato y no se ocupan del pie.

En vez de exigirte tanto, ¿por qué no colaboran contigo?

Si Dios no fuera Dios, qué pocos conocerían su Gloria.

Todavía hay quien está pesaroso por no haber tenido más contacto con el Hijo del Carpintero.


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Libro 7 - Investigaciones a La Verdad - Tomo I - Pag. 250-251