martes, 10 de julio de 2012

De Aquí fuiste, y Aquí tienes que venir

En Sueño Profético decían:

Publicar lo que ella ha visto Aquí, ha sentido y ha oído, esta publicación es grandiosa.

Pero lo que ya no pueden buscar, en nada que esté escrito por el hombre, son estas Frases y estas Palabras dichas en tan pocas letras, y que estas pocas letras digan tanto. El hombre ve que esto no es de otro hombre.

Estos Escritos, verás su gran efecto en el que dice: “Yo no creo en Dios”. Al oírlos, su espíritu quitará este “no”, y en sus oídos tendrá tintineo diciendo: “¿Crees en Dios?”. Y esto ya hará que muchos lean, y que reclamen que no se pare esta Publicación.

El que a ella oye leer sus Dictados y hablar de Aquí, jamás puede comparar con nada que Dios mandó escribir anterior a ella, ni a este oyente pueden dejar indiferente estos Mensajes.

Desperté, oí:

Hay quien compara estos Escritos con los anteriores mandados a escribir por Dios.

Cuando Dios habla por el Portavoz, tú tienes que decir: ¿Aquello es igual a esto? ¡No! Esto es igual a aquello.

No estaría correcto que compararas a la persona con el retrato, y sí, al retrato con la persona.

Si quieres saber si habla Dios, quítate el “yo”.

Este “yo” te adula ahí y te aparta de Aquí.

Dios constantemente te está diciendo que no murió, y que para que el hombre ame, habla Dios.

Si Dios te permite tu cargo ahí, es para que divulgues más de Aquí.

De Aquí fuiste, y Aquí tienes que venir.

Fuiste permitido el ir ahí, pero tu espíritu, si tú no lo sanas ahí, éste, a Dios no ve Aquí.


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Libro 7 - Investigaciones a La Verdad - Tomo I - Pag. 167-168