domingo, 15 de julio de 2012

El silencio al Mensaje no podrá el hombre conseguirlo

En Sueño Profético hablaban Teresa de Ávila y Agustín de Mónica.

Decía Teresa:

El silencio al Mensaje no podrá el hombre conseguirlo. El Mensaje de Dios, ya diciendo que se calle, no es obedecer su mandato: “Que Me ves dilo, publícalo”. Si esto ocurriera dentro de un claustro, del claustro tú saldrías, aunque el hombre pusiera doble cerrojo.

Salió hablando Agustín con su gran cantidad de Amor, que silencio a todos puso con razones que explicó. Hablaban otros unas palabras que yo me quedaba boquiabierta.

Desperté, oí:

Si en el claustro Dios dijera:
“Ve y di que te hablo Yo”,
este claustro se abriría
a la orden de mi Dios.

Y centinelas y cerrojos
obedecerían su Voz.

¡Si las voces del pecado
el hombre gritando va,
para que haya pecadores,
pecadores a “manás.”!

Pues deja oír el grito
de quien puede sujetar
la fuerza de este pecado,
cambiándolo en humildad.

Si conocieras la Fuerza
del Espíritu de Dios,
no dirías que callara
al que diga “me habla Dios”.

¡Ay Señor, yo te venero
y te pido mil perdones
para el que poco te quiera
y no sepa de tu Amor!

Este Amor que Aquí no es vida
por culpa del pecador,
pecador que ahí existe
porque Aquí Tú eres Dios.

Dios, al que ahí no aman,
porque viven sin Amor,
que Tú le llamas vivir
a lo que muerte llamo yo.

TERESA DE ÁVILA y AGUSTÍN DE MÓNICA


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Libro 5 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo I - Pag. 175-176