jueves, 19 de julio de 2012

Nadie puede poner secreto en el Mundo espiritual

Me desperté y no me acordaba de nada; de lo único que me acordaba era que había hablado de muchas cosas diferentes, pero nada más.

Oí:

Esto es lo que el hombre quisiera hacer con el Mensaje: que lo tuviera en silencio.

Esto, el hombre, no puede conseguirlo.

Por ser Dios el que manda que lo repita.

Nadie puede poner secreto en el Mundo espiritual, nada más que Dios.

Dios no obliga a nada. Pero cuando coge de pasante suyo al hombre, para que repita su Voz y sus Palabras, este pasante no puede cambiar el trazo que Dios le encomienda.

Esto debía el hombre tenerlo en cuenta para el trato del Portavoz.

Y no exigirle silencio. Esto es quererle el hombre poner silencio al trueno.

O prohibir el Sol y la lluvia.

Ni la lluvia, ni el Sol, ni el aire, ni la muerte en la materia detenerla, esto por más estudio que haga el hombre, no obedecerá al hombre.

Pueden matar la materia, pero no detener a la materia.

Si alguien te dice que "Dios me habla", no digas que calle.

Piensa, que le quieres poner silencio a Dios.

El Comunicante no dice todo lo que ve y oye.

El Comunicante dice lo que Dios le dice que diga.

Y tú harás lo que Dios permita.


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Libro 7 - Investigaciones a La Verdad - Tomo I - Pag. 67-68-69