sábado, 7 de julio de 2012

Si a Dios no amas, no sabes nada del Prójimo

En este Sueño Profético hablaban del Amor a Dios y del pecado. Decían:

El que ama, mucho más quiere amar. El Amor a Dios te produce ansiedad, desvelo, celos Divinos, celos de querer más que el que más quiera.

El que se entrega a Dios, vive para adorar y contemplar a Dios. Dios paga esto haciéndose Amigo tuyo, dándote Amistad con todos los espíritus de su Gloria.

El que está pecando, el pecado se hará amigo inseparable del pecador. El pecado le producirá bienestar al que está pecando. El que está pecando, raras veces no tiene ganas de pecar, porque el pecado se encargará de que tenga apetito más y más de pecar.

El espíritu que Dios tiene apartado de su Gloria, busca acercarse al que está haciendo mal a Dios.

El que hace el bien a Dios es el que dice: “Señor, yo estoy en el Prójimo, porque Tú estás allí también”.

Despierta, oí:

Si a Dios ahí no amas
y Aquí no quieres venir,
tú no sabes nada del Prójimo.

El Prójimo llama a Dios,
y Dios manda al que Lo ama.

Y el que Lo ama ve a Dios,
porque Dios allí lo manda
a que cumpla la misión
que no cumple el que no ama.

El que no ama no ve
que al Prójimo le hace falta.


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Libro 4 - Te Habla El Profeta - Tomo I - Pag. 164-165