martes, 7 de agosto de 2012

La serenidad y la Paz, derrota a los espíritus del mal

En Sueño Profético decían:

Los espíritus del mal buscan el triunfo para robar la Paz. La serenidad y la Paz los derrota.

Dijo uno:

No hubo más polémicas, que cuando Dios vivió de Hombre. Si no hubiera sido Dios, no Lo persiguen, no Lo insultan y no hay fariseos ni hipócritas para Él. Pero los espíritus del mal Lo perseguían, porque Dios los dejaba para que fueran conocidos. Los dejó hasta que los vieron hacer el crimen en el mismo Dios. Éstos, hoy, no están en su Gloria, y Dios sigue siendo el mismo Dios, el mismo que no perdona al que dé crucifixión.

Dijo otro:

Los Discípulos, más sufrían, cuando veían al Maestro y ellos tenían que guardar silencio, que este silencio Él decía que era escándalo. Varias veces dijo:

“No hay escándalo mayor, que el callar de un inocente. Guardad la Paz, que nunca os separéis de Mí y Yo esté entre vosotros. Así es como lo manda mi Padre. Ya, mi Padre en Mí, reparte la Paz. No dejéis la Paz, que Yo seré Dios por los siglos sin fin”.

Desperté, oí:

No hay prueba mayor de Confianza en Dios, que practicar la Paz.

La Paz te quitará oscuridades.

Con la Paz, ya te confías, y arreglo vendrá del Cielo.

Los espíritus del mal van buscando los triunfos para Paz alborotar.

Todo el que cree y ama, vive confiado en Dios.

Y ve pasar injusticia con el triunfo de Dios.

El hombre hace injusticia olvidándose de Dios.

Y Dios le paga injusticia dándole condenación.

Que antes de que suelten materia, ya están apartados por Dios.

Sigue viviendo su Paz, y ya obedeces a Dios.

Que el callar de un inocente es escándalo mayor.


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Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - Pag. 151-152-153