domingo, 9 de septiembre de 2012

Dios te da la Paz

En Sueño Profético decían:

La Paz te lleva a Dios, y Dios te da la Paz.

No hay quien diga, “me habla Dios”, sin que Paz vaya dejando.

La Paz siempre viene del contacto de Dios; unas veces del contacto de espíritu, sin Visión ni Arrobo; y otras –éstas menos–, de cuando Dios utiliza un Lugar como su misma Vivienda, y entonces ven a Dios en actuación, en Palabras, en mil momentos que tiene esta Vivienda que manda el Mismo que hace el Arrobo y el que manda sus Palabras, el Mismo que Vivió de Hombre y el Mismo que Aquí quedaba, el Mismo que siempre hubo y dijo las mismas Palabras.

Pues lo primero que ves
al que diga, “Dios me habla”,
es una Paz sin subida,
es una Paz sin bajada,
es una Paz tan igual,
es una Paz que no acaba,
es una Paz tan de Dios,
es una Paz que a Dios llamas,
para pedirle el Perdón
por chicas o grandes faltas,
que hiciste cuando la Paz
no la tenías en tu casa.

Esto es lo primero que da
el que Dios le habla.

En cambio, el que “dice” que ama,
de esta Paz quiere que salga el Infierno,
que es el camino que él anda.

Desperté, oí:

Quiere que salga el Infierno,
porque a él, Paz no le alcanza.

Y quiere que la “Vivienda”,
eche a la Paz de su casa.

Sin pensar que esta “Vivienda”,
Dios la hizo para habitarla.

Como hizo a las demás,
y el hombre se apropió de ellas.

Esto por la Libertad,
que Dios Paz, al hombre deja.

Porque donde hay Paz,
seguro que Dios ya entra.

Cuando Dios coge un Lugar
y su Paz ya se la deja,
fue porque a la Libertad
no quisieron abrirle puertas.

Por eso ya cuando Dios
coge Casa de Vivienda,
no le debe de extrañar
al que puertas tiene abiertas.

La Paz la ves lo primero,
antes de que hable el Lugar,
y sabes que Dios ya habla;
cuando se va, ¡qué Paz da!


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Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo II - Pag. 103-104-105