miércoles, 19 de diciembre de 2012

La prueba más grande del Amor es no cansarse de amar

En Sueño Profético yo decía:

Señor, cuando están hablando y no pronuncian tu Nombre, yo me canso de estar en presencia de ésos, veo todo lo que no sea tuyo peor que infantil, porque lo infantil es Tuyo, pero el no amarte es del hombre.

Salieron hablando unos y decían:

La prueba más grande del Amor es no cansarse de amar, y al no cansarte de amar, no puedes dejar de hablar de este Amor.

Hay quien ama cuando espera recibir, éste no ama. El Amor siempre es sin cambio; el Amor brota y estos brotes forman ramas, y estas ramas ya descubren donde a Dios no Lo aman.

Desperté, oí:

Ella, el no estar hablando de Aquí,
es como fuente sin agua,
como río sin corriente,
como noche sin estrellas,
como polluelos sin llueca,
como niños sin sustento,
como cordero perdido,
que si no encuentra a su dueño,
muere de necesidad,
por no destrozar la vida
de otro cualquier animal.

Al revés, si fuera lobo,
que disfruta con matar
a tantos corderos vea
camino de su “camá”.

Si dices que a Dios amas
y amas en cantidad,
no digas que amas tanto,
que el que ama lo sabrá.


***

Libro 1 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo I - Pag. 153-154