lunes, 11 de marzo de 2013

Dios elige a muchos, pero no para enseñar

En Sueño Profético decían:

No saben lo que es un Profeta. El Profeta es aquel que Dios le habla y le da Poder para que haga uso de su Palabra y la comunique a la muchedumbre. Si creyeran en Dios, sufrirían que esto no fuera. Hay quien sufre para que no sea.

Dios no vino a hacer milagros, sino a enseñar la Salvación del alma. Si su Enseñanza hubiera continuado –ésta, poniéndola en práctica–, ya sería tiempo de ver la Verdad o la mentira.

Dios elige a muchos, pero no para enseñar. El que Él le da en esta vida que participe de su Gloria –pero para enseñar–, es distinto en lo material. Dios le permite que viva como quiera –entendido queda, en el círculo de la Oración–, o sea, se puede él solo desterrar a la montaña, y Dios acepta. Lo tuyo es distinto completamente, lo tuyo es para enseñar sin medida de distancia ni de temas, es para repetir Palabras y Acción de Dios. Esto tiene que ser englobado: acción espiritual y acción material intachable.

Tu consejo puede ser tomado, pero no revocado.

A Dios hay que querer por ser Dios, sin espera de cambio.

Hay quien cree que Dios es un talón: derecha dando, izquierda tomando.

Uno de los pecados más grandes del hombre es coger a Dios como negocio y no querer darle beneficios.

Desperté, oí:

El que no cree en la Revelación, no cree en Dios.

No puede haber Dios sin Revelación.

La Revelación es para el hombre como el tictac para el reloj.

Dios se comunica para recordar su Existencia, publica su Mensaje y Allí espera. Ya desde aquí eligen el Sitio.


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Libro 11 - Te Habla El Profeta - Tomo II - Pág. 120-121-122