viernes, 29 de marzo de 2013

Dios Hombre enseña poniendo delante su sufrimiento

En Sueño Profético decían:

A más cerca estaba Jesús de la Resurrección, más se creían triunfadores los que eran sus enemigos. A más Lo veían sufrir, más solo Lo veían.

Dijo uno:

Dudaban más de Él, porque con su Poder no mandaba que la carne quedara muerta, y el espíritu, con su Mando, quedará en los infiernos. Si Dios hace esto sin enseñar, ¿cómo enseña poniéndose Él mismo?, ¿cómo dice?:

“Perdonad como Yo os perdono. Buscad al pecador como Yo lo he buscado: hablándole del Reino de mi Padre, que es el mío porque en Mí está mi Padre. Esta Enseñanza sirve para el que está pecando y quiere que su espíritu siga el mando de Satanás, para ya ser demonio, que es el que busca a los débiles, a los que no cumplen mis Palabras y a los que tienen contrato con los endemoniados, que pueden ser hipócritas y fariseos, que son los que me llevan al Calvario.”

Estas Palabras las dijo Dios Hombre cuando Lo conocieron de Hombre.

Desperté, oí:

Los enemigos de Dios eran los que menos creían en la Resurrección.

Los que sabían que era Dios y Lo seguían, dudaban de que Dios hiciera más de su Poder para que Lo creyeran.

Una vez que, antes de su crucifixión, hizo los milagros que no podía hacer ningún hombre en la Tierra.

Ni desde el Cielo, como no fuera su Padre, que era Él, que en Él los hacía.

Dios Hombre enseña poniendo delante su sufrimiento.

Dando su Amor para el que lo quiera, y apartando al que Lo persigue, desafiándolo.

A éste lo aparta, y la Justicia de su Padre le llega.

Como les llegó en el Templo.


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Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III - Pág. 54-55-56