jueves, 7 de marzo de 2013

El hombre no puede parar esta “Ola Divina”

En Sueño Profético decían:

Desmiente el hombre lo que le dicen de Dios, porque no actúa como Él quiere.

Si el hombre cumpliera con Amor las Palabras que mandó Dios escribir en piedra, el hombre no podría leer estas Sentencias y no cundirlas, pisando su indiferencia.

Dijo uno:

¡El hombre no puede parar esta “Ola Divina”!

Va a haber muchos que van a dar con sordos y no van a oír contestación a preguntas que hagan de tiempos que ya han pasado.

¡Porque Esto es una Enseñanza que Dios manda para el hombre!

Si el hombre despreció, que sepa por los últimos que no niegan a Dios aquello que no es suyo, que es la salud y situación.

Si el hombre pensara esto, le amargaría la salud y la situación. Y cuando a Dios Le pidiera, tendría un letrero delante escrito por su conciencia:

“Señor, yo no me atrevo a pedirte. ¡Si mi tiempo, que era tuyo, Te negué, con el dinero y el cargo, y la salud no aprecié cuando veía a otros que de mí necesitaban, por faltarle todo esto que hoy, a escribir mandan!”.

Desperté, oí:

Por mucho que diga el Cielo
que el hombre a Dios no ama,
no es muchas veces decirlo
para los pocos que Lo aman.

Tiempo, dinero y salud,
con autoridad en un mando,
pocos te ofrecen la silla
para decirte:
“¿en qué puedo yo ayudarte?”.

Si algo de esto les falta,
lo piden, la mayoría, con rebeldía,
y les oyes estas palabras:

“¡Yo siempre estuve bueno!
¡Yo no estoy acostumbrado
a tener escasez de nada!
¡Mi familia tenía de sobra!”

“Esto, ¿por qué a mí me pasa?”

“¡Con lo que yo he dado a pobres!
¡Ahora cómo Dios me paga!”

El hombre que a Dios le niega
salud y situación,
el día que esto le falte,
grande condena arrastró.

Cuando vea que el remedio
se fue con la situación.

Que fueron años,
salud y dinero.


***

Libro 18 - Dios No Quiere, Permite - Tomo III - Pág. 220-221-222-223