domingo, 31 de marzo de 2013

Estas palabras se las dijeron hasta clavado en la Cruz

En Sueño Profético hablaban de temas, unos distintos de otros. Hablaban de Hechos de Dios Hombre, de lo que dejó escrito, de actuaciones que el hombre desconoce. Porque los hombres que con Él vivieron, muy pocos Lo creyeron como Dios. Y de los pocos que veían que era Dios, muy pocos Lo amaban, que éstos hacían más daño. Los que no Lo amaban y Le veían, el Dios se Lo notaban, y quedaban por todos conocidos cuando Le pedían milagros poniendo delante estas palabras: “Si eres Dios, ¿por qué no lo haces?”.

Estas palabras se las dijeron hasta clavado en la Cruz.

Dios no lo hizo, porque si lo hace, obedece al hombre y desobedece al Padre, que en Él vivía y Él en el Padre, por ser el mismo Dios.

Él dijo antes de su Nacimiento todo lo que el hombre Le haría y Él le permitía. Él enseña a sufrir y luego resucita. Si no hubiera resucitado, su Cuerpo se baja después de haber estado clavado, y presenta sus Pies y sus Manos, sin heridas. Pero ¿qué más ver que la fosa vacía teniendo sus centinelas?

Comparaban sufrimiento de carne con Él, Vida de Eternidad segura en su Gloria.

Desperté, oí:

El que ama mucho a Dios, no le salen estas palabras:

“Si hay Dios, ¿por qué consiente este sufrimiento?”.

Estas palabras son del enemigo de Dios, que siempre está persiguiendo el sufrimiento para exponer sus razones, que si tú no amas, de Dios te alejas.

Te alejas en Caridad. Te alejas en no pedir la vida de Eternidad, que nadie puede dar en la Tierra.

Dan aclaración en Gloria de por qué Dios Hombre no se bajó de la Cruz.

Que digan qué hombre ha escrito esto antes, dando esta explicación que Dios manda que la den al espíritu arrobado.

Que las naciones se enteren de lo que en este Lugar está pasando.

Que puede que pidan cuentas, quedándose extrañados de que el mundo esto no sepa.

Es un deber el cundir medicina curativa para el cuerpo, sea de cualquier país.

Pues piensa: ¡tener secuestradas estas Palabras de Dios, dichas en la noche y escritas por la mañana...!

Tú nunca dejes parada, y vayan estos Mensajes donde más cundir les hagan.


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Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III - Pág. 172-173-174