domingo, 24 de marzo de 2013

No se cree pecador el que oye la Palabra de Dios y no la cumple

En Sueño Profético decían:

El que no decía: “Maestro, ¿qué hago?”, no creía en Él, y ya estaba pecando. El que pecó y luego fue a buscarlo, le sirvió al Maestro e hizo a hombres santos.

Dijo uno:

Hay quien cree que es bueno porque el hombre ve que no está pecando, y puede estar más lejos de Dios que muchos que hicieron pecado. Dios Hombre decía:

“Temedle más al que no Me sigue y al que desmiente mis Palabras, que al que está pecando y saben todos que está pecando. Éste hace menos daño que el que no Me sigue y no está pecando. Del que peca y lo saben, se retira el que no quiere pecar”.

“El que no Me tiene por quien soy, pondrá sus palabras y querrá anular las mías, que soy Dios en el Cielo y en la Tierra, donde estoy”.

“Pensad que puede que, el que esté pecando, se acuerde de mi Padre en Mí y deje el pecado. En cambio, el que tienen por bueno y no vive mi Obediencia, éste, Me hace mucho daño, porque enseña con el engaño, y puede que no se dé cuenta el que viva a su lado. Pensad, que éste va haciendo más daño”.
 

Desperté, oí:   

No se cree pecador el que oye la Palabra de Dios y no la cumple.

No se cree pecador el que vive la indiferencia al Elegido.

No se cree pecador el que su soberbia y su envidia le mandan en contra de lo que Dios dice en estos tiempos.

Que fue lo que dijo cuando hizo Tierra y hombre.

¡Qué Luz mandan desde el Cielo, que oscuridad quita al ciego!

El que está pecando y lo saben, puede que esté llamando a Dios, y Dios ¿por qué no contestarle?

En cambio, el que se tiene por bueno y Obediencia echa a un lado, no puede decir ¡Dios mío!

Porque ni ama ni cree en el Elegido.

El que le falta una pierna, puede que diga ¡Dios mío! más veces que el que las dos tenga.

Puede que haga más daño el que se bebió tres copas, que el que ya veas borracho.

El que se bebió tres copas, puede el mal estar pensando.

Y el borracho quedará como alfombra que todos pasan pisando.

Hace más daño el que niega o no busca donde Dios está hablando.


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Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III - Pág. 182-183-184