martes, 16 de abril de 2013

No hay nada más verdad que lo que el hombre llama mentira

En Sueño Profético decían:

No hay nada más verdad
que lo que el hombre llama mentira.

No hay nada más verdad
que la materia muera
y el espíritu Viva.

No hay nada más verdad
que la Enseñanza de Dios,
que lo que aprendes te dura
sin tener reformación.

Si tiene alguna reforma
es puesta por este Dios,
y la reforma que hace
es pedirte más Amor.

Dios no puede reformar,
por ser la Palabra en Dios.

Si Dios hiciera reforma,
el hombre buscaba a Dios,
haría lo que hace el hombre:
esto antes, ahora no;
inventar y destruir;
borrar lo que otro pintó;
valorizar él su invento,
aunque vaya en contra de Dios.

Esto es lo que hace el hombre,
lo contrario que hace Dios.

Dios, Palabra con tres caminos:
Dios, Camino que va a la Gloria.
Dios, quiero pedirte el Perdón.
Dios, cuando levanta su Mano
y deja en separación
a aquél que quiso reforma
viviendo en contra de Dios.

No hay más Verdad que Dios Vive,
y que es Dueño de “to”,
y podría reformar
hasta la Luna y el Sol.

Al Sol, dejarlo sin rayos,
como ascuas que hubo lumbre,
como asta que hubo trapo.

Todo depende de Dios,
y aún sigue sin reformarlo.

Desperté, oí:

Ten por seguro, cristiano,
que a Dios nunca Le verás reforma.

Dios es el mismo Camino
que mandó a escribir en la Historia.

Toda la reforma hecha,
es ampliando el camino del pecado.

Reforma que Dios permite,
hasta que sean juzgados.

Dios mandó ya su Palabra,
antes de bajar del Cielo.

Cuando bajó, siguió hablando
lo que hoy está diciendo.

Porque al tener reforma,
ya no era Dios del Cielo.

Tendría que quitar la Gloria,
o vivir tan sólo Infierno.

El hombre es el que reforma,
por no tener Sitio Eterno.

Dios te reforma el Amor,
cuando tú quieres su Cielo.

La reforma es el Perdón,
“pa” librarte del Infierno.


***

Libro 1 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo I - Pág. 234-235-236-237