sábado, 6 de julio de 2013

La fuerza del espíritu

En Sueño Profético decían:

Las fuerzas del espíritu mandan a que la materia esté siempre a su servicio.

La fuerza del espíritu mantiene al cuerpo en hacer el bien o el mal, según a quien esté haciendo servicio el espíritu.

Cuidar al espíritu es creer en esta Vida: ladrón que anda con cuidado porque sabe que lo pillan.

Decían en este Arrobo, que era para pensar en la rapidez del espíritu y en la lentitud del cuerpo. Lo que el espíritu hace en horas y a veces en minutos, para hacer esto el cuerpo necesitaba muchos a su servicio, y no llegaría presentando servicios de provecho.

El cuerpo se enfrentaría reclamando sus derechos.

El espíritu que le hace servicio a Dios, siempre le responde el cuerpo, porque el cuerpo vive ya con contacto de este Cielo.

Por eso quiere mandar que hagan servicio otros cuerpos, para ir apartando del mal.

Desperté, oí:

Un espíritu al servicio de Dios
puede entrar a muchos a la Gloria.

Pero este servicio precisa
que la Caridad y la Paz,
a tu persona la sigan.

Que ya salen del espíritu,
y al cuerpo, vivirlas obligan.

El Poder de Dios,
al espíritu le manda.

Y el espíritu le manda al cuerpo,
y ya ven esta Enseñanza.

Es grande para pensarlo,
pero es falta de Enseñanza
si quieres el comprenderlo,
el ver el Poder de Dios
cómo maneja a un cuerpo.

Dios no necesita tiempo.
Dios necesita espíritus
que quieran servir al Cielo.


***

Libro 20 - La Palabra del Creador - Tomo II - Pág. 132-133-134