jueves, 4 de julio de 2013

No te entregues a la Tierra

En Sueño Profético decían:

¡No te entregues a la Tierra
retirándote del Cielo!

Que al final es puro engaño
y puedes perder lo Eterno.

¡No te entregues a la Tierra
sin ser Esto lo primero!

Son pocos para contar
los que se entregan a la Tierra
y a Dios siguiéndolo van.

Casi siempre
la Tierra acapara y exige
y te pone varias formas
donde hay una nada más,
para que cuente el reloj,
que a favor de Tierra está.

Y ya, tiempo no te deja el tiempo,
que tú lo puedas administrar.

Dijo uno:

Si quieres seguir a Dios,
enfréntate con el tiempo,
cuando lo veas ladrón
y quiera ponerte inquieto.

Desperté, oí:

Dan en Gloria el consejo:
“¡Primero Dios, y después Tierra!”.

Si esto llevas en tu mente,
tú tienes tiempo de sobra.

Lo que tienes que quitar
es la importancia al estuche,
y el valor darlo a la joya.

La Tierra sabe engañar,
presentando beneficios
o halagos a tu persona.

¡Tierra, Tierra que das vida
con el Mando que Dios manda!

¡Tierra, Tierra que quisieras
que en el Cielo nadie entrara!

Si el hombre amara a Dios,
al tiempo encarcelaba,
y ya el tiempo huía del hombre
y de Dios no lo apartaba.

La Tierra da vida al cuerpo
con el Mando que Dios manda.

Por eso, el que ama a Dios,
sabe si la Tierra engaña
con el tiempo y el reloj.


***

Libro 18 - Dios No Quiere, Permite - Tomo III - Pág. 171-172-173