martes, 30 de julio de 2013

Obediencia al Mando de Dios

En Sueño Profético decían:

La Obediencia al Mando de Dios es la mayor respuesta que a Dios le mandas pidiéndole Mando.

El que mucho ama, mucho Mando quiere. El que no obedece la Palabra de Dios, o no ama o no cree este Cielo y este Mando.

Cuando Mando le da al “Ve” y le dice “presenta mis Palabras Aquí dichas al Espíritu”, luego ahí verá el hombre que van revestidas con el cuerpo de la carne, cuerpo que está poco tiempo haciéndole servicio al espíritu y que de nada es responsable.

Todo el bien o el mal salen con mando del espíritu. Que luego este espíritu es juzgado en el Tribunal de la Gloria, donde no admiten defensor. La defensa son tus obras y si el Mando de Dios lo has cumplido.

Desperté, oí:

Dios no manda al que no Lo ama.

Y si lo manda,
ya es un mando que para Aquí no cuenta.

Amor a Dios, Poder de Dios y Mando de Dios,
tienen tanta fuerza,
que no te extrañe que lo imposible fácil lo veas.

El hacer el Mando de Dios
cuesta trabajo cuando falta Amor.

Y faltando Amor, tarde o temprano,
tú mismo dices: “no soy cristiano”.

Porque el cristiano vive
y no vive sin este Mando.


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Libro 19 - Dios Manda En Su Gloria Que Enseñen - Tomo III - Pág. 176-177-178