jueves, 25 de julio de 2013

Paciencia que no alborota

En Sueño Profético decían:

No es paciencia aguantar
lo que no tiene remedio.

No es pasar hambre decir:
No como porque no quiero.

La paciencia es Amor,
que a veces baja del Cielo.

La paciencia bien llevada,
siempre te lleva a lo bueno.

Hay quien le llama paciencia
a estar siempre ofendiendo,
y sacarle los defectos
al que los lleva escondiendo.

Dijo uno, y todos sí:

Paciencia la de los Santos.
Paciencia en los Elegidos y Profetas,
que lanzan el Mensaje
y aguantan las injurias
que el hombre les hace.

Aquí sí es paciencia, callar,
caminar y no echar cuenta
de lo que el hombre le haga,
porque aquí Dios ya contesta.

Pero tienes que llamar
en cada palmo de tierra,
a Dios que oyéndote está,
porque Él te da paciencia.

Ésta es Paciencia de Dios,
paciencia que no es sujeta,
paciencia que es Amor,
que el mundo te la interpreta
como cosa sin valor,
como cosa de la Tierra.

El hombre, por no saber,
no sabe lo que es paciencia,
Paciencia de Aquí, de Dios.

Despierta, oí:

¡Cuántos ponen la paciencia
en lo que no hay remedio!

¡Cuántos ponen la paciencia,
ganándole buen dinero!

¡Cuántos ponen la paciencia
en el hijo que trajeron,
que no se gana el sustento
porque niño sigue siendo!

Hay más que llaman paciencia
lo que dejar no pueden.

La paciencia es la virtud
del espíritu de Gloria.

La paciencia no te sirve,
si paciencia alborota.

Este es el Sello que lleva
el que Dios trae a su Gloria.

Paciencia de confianza,
paciencia que no alborota,
paciencia que el que lo ve,
oye hablar desde esta Gloria.

Nunca le digas paciencia,
a lo que dejar no puedes,
que la paciencia es de Dios,
por no juzgar a los hombres.

Dios deja paciencia ahí,
para que se salve el hombre.


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Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo II - Pág. 223-224-225