domingo, 22 de septiembre de 2013

El Amor al Prójimo es por muy pocos practicado

En Sueño Profético decían:

Hay quien cree que engaña a Dios porque dice que Lo ama y luego no cumple lo que a Dios agrada. Éste no engaña; éste no ama. A Dios puedes amarlo, pero no engañarlo. El que hace lo que Dios no tiene mandado, éste no ama ni cree en su Poder. Si uno que ama se dedicara con papel y lápiz apuntando todo el que dice que ama, lo que éste hacía de lo que manda Dios, mayoría dejaban la hoja en blanco.

Hay quien le cuesta trabajo asistir a la Consagración y participar de su Última Cena, y éste es el menor desagravio que el hombre puede hacerle a Dios. Esto contenta a Dios cuando tú antes Lo buscaste en el Prójimo. En el Prójimo, tú vas a buscar a Él, y ya Él quiere darte participación de sus últimas Palabras: “Tomad y comed, éste es mi Cuerpo y mi Sangre, que será derramada por vosotros”. Tantas veces se haga, se hace en conmemoración Suya; esto el que ama y Dios entra en él. En el que no ama, Dios no entra; entrará para el hombre, pero no para Dios.

Desperté, oí:

Hacerlo en el Prójimo es hacerlo con Dios.

Tú, allí Lo buscas, y ya Él te sigue en la Consagración, haciéndose Pan para el Alimento Eterno de tu espíritu.

Esto sí es Comunión para Dios y Comunión para el hombre.

El Amor al Prójimo es por muy pocos practicado.

Esta Enseñanza es fácil de enseñar y fácil de aprender, y difícil el practicarla.

El Amor al Prójimo te pone en Intimidad con Dios.

Ir al necesitado es ir en busca de Dios.

El que le da al necesitado, Dios recibe y Dios paga.

Da de comer al hambriento, viste al desnudo, y tendrás a Dios contento.


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Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pág. 148-149-150