domingo, 1 de septiembre de 2013

Fuerza de Dios y Amor de Dios

En Sueño Profético decían:

¡Fuerza de Dios y Amor de Dios, no hay quien con esto pueda!

Fuerza de Dios tiene que llevar Amor de compañero. Porque Amor sin Fuerza o Fuerza sin Amor, no enseñas ni enteras de lo que habla Dios.

Mucho Amor sin Fuerza, no sale de ti. Y Fuerza sin Amor, ya di: “no es de Dios”.

Por eso el que diga “Dios me dice” y calló, esto no es de Dios. Piensa que es engaño. Dios, si hace Presencia, es para no callarlo. Porque su Presencia es para cundirla a buenos y malos. Los buenos no dejan lo bueno estancado. Y el malo, si quiere, se deja lo malo.

Si Esto no se cunde, el hombre va reformando, porque tiene a un Dios muerto, y llegaría un tiempo que Dios haría Presencia, dejando el mundo acabado.

Desperté, oí:

Dios quiere
y llega al hombre diciendo:

“El que mi Presencia quiera,
conmigo luego se viene”.


Que el querer su Presencia es amarlo,
y ya Él te da las fuerzas.

Ya, si estas fuerzas
las ha pedido el Amor,
tú cundes que Dios es Vivo,
sin importarte interior
del que nunca Lo ha creído,
aunque hablara de Dios.

¡Qué cierto que el Amor
te da la fuerza, y la fuerza
le puede a la sinrazón!

Si fuerza de Amor no tienes,
no hables nunca de Dios.

Pero si sientes la fuerza,
porque el Amor la llamó,
¡no calles!, porque si callas,
ya estás ofendiendo a Dios.


***

Libro 19 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo III - Pág. 102-103-104