sábado, 21 de septiembre de 2013

La Fe y el querer

En Sueño Profético hablaban de la Fe. Decían:

Hay quien dice: “Yo tuve Fe y la perdí”. Esto no cabe en cabeza del que antes ha amado. Aquí la Fe es el segundo escalón para tener intimidad con Dios. El primer escalón es querer; el segundo, tener Fe; y el tercero, amar.

Con este Amor, tú ya rompes
las reglas que el hombre
te quiere hacer ver.

Ya puede darte consejos
y quererte desviar
de un Amor que tú ya sientes,
sin poderlo explicar.

Y ya con este Amor,
la Fe es que se te va,
se te va porque no hace falta,
porque aquí es que sobra ya,
porque la Fe la tenías
antes de que amarás ya.

Por eso, el que tiene Fe,
casi, casi, ama ya,
y ya una vez que ame,
la Fe no pierde jamás,
y es cambiada esta palabra,
por sitio en la Eternidad,
confianza que tú pones
en este Dios que Aquí está.

La Fe no puedes perderla,
porque Dios no deja ya
que te olvides de su Gloria,
cuando tú has querido entrar.

Esto es lo que nadie sabe,
cuando se ponen a hablar:
Tan sólo con que quieras saber,
la Fe ya se encargará
de que camino que cojas,
no se vuelva ya “pa” atrás.

Yo oí más de una vez,
de esto mismo hablar.

Un día le contestó un santo,
que santo vivía ya,
a una moza que lloraba
porque todo le salía mal.

Estas eran las palabras
de esta moza “fracasá”:
“Yo que tuve tanta Fe,
nunca la tendré jamás”.

Se acercó este santo,
que fama tenía de más,
y con Palabras de Dios,
le hizo reflexionar:

“Tú dices que tenías Fe,
y pecabas más y más.
Ya has perdido la partida
y a Dios vienes a insultar.
Aprende lo que es la Fe:
querer, y luego amar”.

Desperté, oí:

La Fe y el querer,
tú los puedes anular,
si tú te encuentras dispuesto
a Querer a Dios “na” más.

La moza hacía pecados,
y quería llamar a Dios,
a este Dios que era insultado.

No Le pedía Perdón,
pidió cuentas por su Fe,
que esto no era Querer.

¡Cuántos se creen salvados,
porque creen que Fe tuvieron!

Estas Palabras de Dios,
son Palabras de Evangelio:
“Tu Fe te ha salvado”.
Estas Palabras las dijo
a una que mucho había amado.

Ama y deja la Fe,
que si amas, es confianza.


***

Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo II