lunes, 30 de septiembre de 2013

No es hombre bueno

En Sueño Profético decían:

No hay quien no ame a Dios
y esté tranquilo de conciencia,
aunque el hombre que lo trate
quiera buscarle defensa.

El que no ama, actúa
sin hacer a Dios reverencia.

El que no ama le ves,
a la larga, la conciencia.

El hombre que no ama a Dios
debía de comer tierra
y vivir en una isla
para que todos lo vieran,
pero que pasara sed
y el agua no la cogiera.

Dijo uno:

Pues todo lo que han nombrado,
es poco para lo que le espera,
porque en la isla hay esperanza,
como hay comiendo tierra,
pero cuando dejas cuerpo,
que ya vives sin materia,
se acabó la esperanza,
y en el Infierno te quedas,
llamando a gritos a la isla
y pidiendo comer tierra,
deseando estar sediento,
sin que al agua llegar puedas.

Esto es el hombre bueno,
que el hombre no lo condena,
porque respeta las leyes
y anda con gente buena;
de lo bueno de la Tierra,
que siempre en la tierra queda.

¡Estos hombres que no aman
no tienen limpia su conciencia!
Unas veces, porque quieren,
la ensucian hecho a conciencia.
Otras veces no lo ven,
¡aquí tienes ya la guerra!,
de por fuera, hombre bueno;
por dentro, bueno no queda,
porque lo bueno es de Dios,
y no puede haber vivienda
que viva el mal con Dios.

Desperté, oí:

Es costumbre ya del hombre
decir: ¡No, es hombre bueno!

Es costumbre ya del hombre,
por no ser Dios lo primero.

El hombre dice ladrón
a todo el que hace robo.

El hombre al ladrón pobre,
no le dice otro nombre.

Porque ladrón es aquel
que no cumple ley del hombre.

Pues si lo bueno es de Dios,
y a Dios no quiere este hombre,
no digas, es hombre bueno,
que no le va este nombre.

El bueno de adentro a fuera,
debía de ir quitando este nombre:
Es bueno, aunque no ama;
¡él no quiere “na” del Cielo!

Este bueno, no lo es,
porque Dios está primero.


***


Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo II