domingo, 13 de octubre de 2013

El hombre no alcanza este Premio

En Sueño Profético decían:

¡Qué sencillo es buscar el camino
que no te lleve al pecado!

¡Qué sencillo es amar a Dios,
si a Dios quieres amarlo!

¡Y qué sencillo es ofrecerte a Dios
para que por Él seas mandado!

Él siempre te mandará
lo que no puedas negarle.

Pero si no crees en Dios,
tú tratarás de engañarle.

Dijo uno:

El amarlo te quita la pereza,
te da fuerzas
y tú ya le pides Mando.

Y en el Mando que te da,
Él su Amor te está mandando.

Luego, te viene el pensar: 
“¡Gracias, Señor,
que yo servicio te hago!”.

Que este servicio es un Premio
que muchos no han alcanzado.

Desperté, oí:

El hombre no alcanza este Premio
porque se niega al Mando de Dios.

Se niega porque Lo tiene
como un hombre que vivió,
que fue bueno.

Pero no que sigue Vivo
y que en todos tus actos y movimientos
te está viendo.

Sabe lo que te reserva
tu acción y tu pensamiento.

Sabe lo que es un cumplido
o alegría por dentro.

Él tiene libre su Mando,
sin obligar a quererlo.

Él obliga cuando Él quiere
y tú no quieres hacerlo.
Entonces haces servicio
sin puntuación en el Cielo.


***

Libro 18 - Dios No Quiere, Permite - Tomo III - Pág. 137-138