sábado, 5 de octubre de 2013

Intranquilidad del hombre

En Sueño Profético decían:

Toda la intranquilidad del hombre, el fracaso y las guerras, es por no creer que haya Vida donde no existe la Tierra.

Igual que escarba en la mina hasta que el mineral encuentra, ¿por qué no busca y acude donde le digan que Dios allí se manifiesta?

El hombre cuenta con tiempo para hacer y recibir. Y no piensa que el tiempo, a él no obedece, que el tiempo ya lleva Mando de Aquí.

Dijo uno:

El tiempo encarcela al hombre
y lo cambia en su forma de vivir,
echando cuentas sin números,
que nunca pueden salir.

La intranquilidad la da
aquello que no es de Aquí.
Lo de Aquí te da el pensar:
“fui necio cuando viví
aquel tiempo en desatino,
queriendo apartar de mí
lo Eterno y lo Divino”.

Desperté, oí:

Si tú buscas lo Eterno,
ya conoces lo Divino.

Y cambias vida del cuerpo.

El cuerpo es el culpable
de que el hombre pierda el Cielo
por la intranquilidad
que la Tierra le da al cuerpo.

Coge con mando tu espíritu,
con la Palabra del Cielo,
y tu cuerpo actuará ya
como pastor y corderos.

Si este actuar no lo vieras,
tu mando ya no es del Cielo.


***

Libro 19 - Dios Manda En Su Gloria Que Enseñen - Tomo III