sábado, 19 de octubre de 2013

La obediencia es la llave del Amor Divino

En Sueño Profético decían:

La persona que tiene contacto con el que viene Aquí, bien puede decir que ahí ya vive Gloria; Gloria, porque se la lleva el que Dios ahí arroba; que lo arroba no “pa” él, que lo arroba “pa” el que quiera vivir con éste la Gloria; esto, si al “Arrobao” lo tienes en sitio puesto como Dios que haya “bajao”. Si a este Lugar tú lo tienes como una cosa más que ahí en la Tierra prefieres, no digas yo amo a Dios, porque así Dios no te quiere.

¿Qué sentido ve aquí el hombre, que Dios hable y él viva al mando que le dé el hombre? Si no se ocupa el hacer lo que Dios tiene mandado, difícil será tener intimidad donde Dios continuamente está hablando, que lo que más recomienda es obediencia a su Mando.

Dijo uno:

La obediencia es la llave del Amor Divino. Sin esta obediencia no hay Amor de espíritu. Puede haber Amor material, pero no espiritual. El espiritual no florece como no haya obediencia.

Estas Palabras eran del Maestro para enseñar al hombre: “Más vale que mis Palabras no oiga el que no Me vaya a obedecer, así siempre tendrá disculpa”.

Desperté, oí:

El que oía al Maestro, si amaba, obedecía; y si obedecía, amaba.

Dios Hombre decía: “Si el hombre obedece a otro hombre, puede obedecer y no amar. Pero al Hijo del Hombre no puede amarlo y no obedecerlo”.

El hombre obliga, y Dios te deja en Libertad.

La obligación del hombre hace que tú obedezcas. Y la Libertad que Dios da, hace que desobedezcas.

No puede tener intimidad, el espíritu de Tierra, con el espiritual.

El que vive las dos vidas, obediencia guardaba ya, antes que Dios lo trajera a este Reino Celestial.

El que visite Lugar que habla Dios, que recuerde estas Palabras que Él dijo cuando enseñó:

“Más vale que mis Palabras no oiga el que no Me vaya a obedecer. El que oye, ya obedece”.


***


Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pág. 168-169-170