martes, 15 de octubre de 2013

Mundo y hombre

En Sueño Profético decían:

Si tu sufrimiento se viera en altura, como se ve al gigante, ¡cuántos pedirían Perdón a Dios por el sufrir no quitarte!

Dijo uno:

El sufrir es veleta que mueve el aire, que cuando menos piensas, sufrir sale.

El sufrimiento del cuerpo, a todos tiene que llegarle, y entonces buscan refugio donde ellos no dijeron: “vamos a sufrir quitarle”.

Es trabajo, con gran peso, ir siempre mendigando para que quieran a Dios y vean que aquí está hablando.

¡Cuántos mueren en el mundo que este Caso les hubiera servido de medicina para sus espíritus, y de Paz para los que quedan vivos que pierden al ser querido y se retiran de Dios!

Estos Mensajes tienen Fuerza, para que pueda el espíritu dominar las tentaciones y acciones que están en contra de la Ley Divina.

Morir es Ley de Dios, y nacer.

Morir no puedes evitar; hacer que por ti no nazcan, sí, pero sin convertirte en criminal.

Es sufrimiento grande que el mundo no vea normal lo del cuerpo y lo del espíritu: que el cuerpo no viva sin espíritu, y que el espíritu continúe vivo sin cuerpo.

Esto, para el que tiene que cundirlo, es sufrimiento grande.

Desperté, oí:

Si el hombre amara a Dios,
¡qué sencillo que sería
el divulgar estos Mensajes!

Si el hombre pensara:
“es que Dios quiere que no se calle”,
¡cómo iba a vivir tranquilo
sin nombrar estos Mensajes!

¡Si esto es para el mundo,
y el mundo el hombre compone!

Mundo y hombre es lo mismo.

Pero el mundo es más fuerte
y puede durar más siglos.

¿Cuántos? Eso Dios lo sabe.

Como cuando hizo el mundo,
que Él no contó con nadie.

Esto sí lo cree el hombre,
porque era Dios sin hombres.

Pero a pesar de creerlo,
el hombre quiere poner al mono
que vivió antes que el hombre.


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Libro 20 - La Palabra del Creador - Tomo II - Pág. 16-17-18