sábado, 18 de enero de 2014

La Palabra de Dios no tiene reforma

En este Sueño Profético decían:

Los Mandamientos que Dios mandó escribir a Moisés, aún siguen sin reforma. La Palabra de Dios no tiene reforma, el hombre es el que reforma, reforma para el hombre, pero no para Dios. La reforma del hombre es retirarse de Dios, retirarse a tal extremo, que se olvida de Dios. Lo que sí deja Dios es que el hombre extracte estos Mandamientos, amando mucho a Él y al Prójimo. Esta es la reforma que Dios deja que haga el hombre, porque en esta reforma quedan los Diez.

Salió hablando una mujer y dijo:

Yo pecaba, y cuando amé a Dios, ya no pequé, y al no pecar, mis lágrimas yo no podía aguantar, y quien no me comprendía, más bien a Dios ofendía.

Desperté, oí:

Yo derramé tantas lágrimas
y besé tanto sus Pies,
que si perdonó pecados,
más que a mi no pudo ser.

Si antes de pecar amaras,
no pecarías.

Si yo a Dios hubiera amado,
no hubiera tanto pecado.


***


Libro 1 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo I - Pág. 171