miércoles, 15 de enero de 2014

La Palabra “Dios”

En Sueño Profético decían:

Si el hombre pensara en la Palabra “Dios”, algo sentía. Porque esta Palabra lleva la Creación, la Sabiduría, el Amor al Prójimo y el Perdón.

Esta Palabra, con Imagen, debía el hombre tenerla siempre, siempre, delante. Pero al hombre le molesta hasta que de esto se hable. Y saca uñas y dientes para morder y arañar. Blasfema y a Dios maldice como intentó Satanás. Pero Dios levanta el Brazo, aparta y sigue su predicar, sin que nadie Lo detenga, para que sepan de Él los pocos que hay en la Tierra que aman y dicen: “Señor, mándame lo que Tú quieras”.

Para éstos se comunica Dios, para cundir con gran fuerza –que esta fuerza la da Dios–, sabiendo que sus Palabras pueden ser la Salvación, si dejan el mal camino por el Camino de Dios.

Si Esto es dicho a un espíritu y este espíritu obedeciera al hombre dando silencio, ya no era por Dios dicho.

Cuando Dios da el “Ve y di en mi Nombre”, esto no hay quien lo detenga. Como a la noche y el día; la lluvia y la tormenta; el rayo cuando ilumina avisando que el trueno llega después de que haya pasado el daño.

Pues mucha más fuerza tiene el que habla de Dios, diciendo: “Dios me ha mandado”.

Desperté, oí:

Por un silencio que el hombre quiera,
el responder de Dios será:
muchos escándalos presentando esta Verdad.

El hombre siempre protesta
cuando Dios hace Presencia
a un espíritu que el Amor
lo preparó para que Dios eligiera.

Que este Amor no tiene precio,
y puede coger cualquiera,
sin medida y sin peso.

Con avaricia, si quiere,
sabiendo que a Dios no enfada.

Porque avaricia en Amor,
haciendo lo que Dios manda,
tiene contacto con Dios.

Y ya, qué extraña si Dios te manda
a que pregones que Dios
es Vivo y a ti te habla.


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Libro 20 - La Palabra del Creador - Tomo II - Pág. 42-43-44