martes, 7 de enero de 2014

Le cansa al hombre lo de Dios

En Sueño Profético decían:

Le cansa al hombre lo de Dios, y no le cansa lo del hombre, que pocas veces no es, el saber, para su condenación.

Le cansa al hombre lo de Dios, aunque no lo diga de palabras. Pero su comportamiento te lo publica, y ya agranda el mal que él va haciendo.

Dijo uno:

Al hombre le cansa andar un mismo camino, donde deje una oración para que llegue al afligido de sufrimiento o dolor.

Al hombre le cansa y presenta su disculpa donde hace falta para achicar el sufrimiento. Que éste crece por el abandono y olvido que le da el que tiene el remedio.

Sufrimiento del mundo material, si el hombre pensara en Dios –el que puede dar el remedio–, sería nube de verano que poco calaba el suelo.

Desperté, oí:

Culpaban de muchos sufrimientos que tiene el hombre, al que decía que a Dios amaba y tenía inteligencia o bienes de sobra para acabar con el hambre y las guerras.

La inteligencia bien administrada, no llegan las guerras.

Y bienes no guardados en cofre: acaban con el hambre y la miseria.

Emplea la inteligencia para enseñar al espíritu que esta Vida es la Eterna.


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Libro 19 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo III - Pág. 228-229