jueves, 16 de enero de 2014

Los dos caminos son el mismo, eres tú

En Sueño Profético vi un camino largo y estrecho. Había unos trozos como jardín, hasta con colorido las flores y los árboles que daban guardia al camino.

Se quitó esta Visión que Dios hizo sólo para el espíritu, y se vio otro camino igual de estrecho, pero con pinchos, con subidas y bajadas, y aguardaban sufrimientos. No tenía colorido, faltaba este contento para seguir el camino.

Cuando ya nada se veía, entonces se oía hablar referente a los dos caminos.

Dijo uno:

Los dos caminos son el mismo,
eres tú.

Según los vayas pasando,
así pondrás colorido.
Y las subidas y las bajadas
las quitarás con el pensar:
¡Dame fuerza Tú, Dios mío!

Y esta forma de pensar
te va agrandando el camino
que tienes que caminar
por el mundo de la Tierra,
donde está suelto el pecado,
donde a Dios Lo desprecian,
donde buscan la alegría
en sitio que sacan penas,
donde no piensan en Dios.

Cuando sufrimiento llega,
entonces cogen camino
sin poder subir la cuesta,
mirando al Cielo y pensando:
¡Cómo Dios así me deja!

Éste pasará el camino terrenal,
estrecho, oscuro y feo,
y todo le saldrá mal
en los números del Cielo.

Desperté, oí:

Es la confianza en Dios
la que el camino te adorna
cuando tú quieres seguir
el camino de la Gloria.

Hay quien pasa este camino
oyendo trinos de pájaros
cuando va pisando pinchos.

Y en la grande oscuridad,
destellos le van delante,
aunque vean oscuridad.

Es la confianza en Dios
la que te hace caminar.

Es la confianza en Dios
la que lleva las “pisás”,
como si alguien pasara
antes de tus pies pisar.

Como si fuera mandada
confianza al malestar.

Dios ha hecho de un camino,
dos para dar Enseñanza,
pero el camino es el mismo.

Puede que le veas rosas,
o vayas pisando pinchos.

Al principio del camino
pon primero confianza,
y ya verás colorido.


***


Libro 12 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo II - Pág. 235-236-237