jueves, 2 de enero de 2014

Misterio de Dios entendido por muy pocos

En Sueño Profético decían:

Dando a conocer el Mensaje, el que lo lea, lo juzgará. Esta Gloria dicha en Palabras dictadas por el mismo Dios, frena el insulto que vaya para el Comunicante. Estos Libros no admiten comparaciones. Estos Libros los presenta Dios con su misma Palabra, con sus mismas Leyes y con su única Fuerza.

Dios: desprecio del que no Lo ama y Salvador del que ya no peca.

Dios: Palabra que vive Vida, por ser la única Vida, Dios.

Dijo Tomás de Aquino:

El que abra el Libro como el que abre un libro más, le dará vueltas la cabeza, y al querer igualar temas, verá a Dios en actitud diferente; verá al Comunicante no en postura sumisa, no cobarde ante la gente; aquí verá un poderío no suyo; aquí verá unas Palabras Bíblicas, sin comparación a las del hombre; aquí verá el hombre que Dios siembra de noche semilla, y de día sale mata, pero no es siembra que ves tallo poco a poco, como la enseñanza del hombre. Esta siembra es Dios sembrando de noche y de día llamando al hombre para que disfrute de su Divina Cosecha; Libros inigualables, que quedarán en la Historia de Dios, y que el mismo Comunicante es el que le da el valor, por llevar a la Tierra la Voz del Cielo. Esta Teología no tiene falta ni sobra, y no hace falta mucha explicación para comprender que nada es copia, que todo es dicho por Dios, que son Sentencias que a más pararse y a más leer, más te darás cuenta es Dios.

Desperté, oí:

Este Dictado es de Tomás de Aquino.

Él lo dicta y habla Dios.

Y el Instrumento repite el Dictado y la Voz.

Que antes de esto está el arrobo, que ve y oye apartándose de todo.

Éste es misterio de Dios entendido por muy pocos.

Tan sólo puede entender el que crea en el Arrobo.


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Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pág. 259-260