lunes, 6 de enero de 2014

Navidad en el que sufre

En Sueño Profético decían:

Terminó la Navidad con la fiesta de los Magos. Ya se guarda todo aquello que se vea que es de Navidad, hasta el próximo año que se junten a cantar para animar la fiesta que, mayoría de veces, en contra de Dios va. Pero el hombre así festeja la noche de Navidad. Y ya, hasta que pase un año, no se habla de este Niño que nació en el Portal; no se da ropa al desnudo, ni salario al que no lo puede ganar. Por mil razones que ponga aquel que no necesite nada, no se puede tener en olvido de Navidad a aquel que no tenga nada. Esto no lo puede hacer el que mucho ama, porque al amarlo tanto, ya de Dios no se separa, y en esta unión con Dios, la Navidad no se acaba. Y si en la noche miras al Cielo y ves estrellas, piensa que una fue de los Magos, y ya su Venida recuerdas, y siempre tienes presente: “Navidad fue noche aquella”.

Desperté, oí:

Ella vive Navidad,
Navidad pero con pena.

Navidad que ella quisiera
que así todos la sintieran.

Navidad en el que sufre,
Navidad en el que pena.

Navidad, que esto es Dios,
que no te obliga y te deja
que busques al afligido,
lo mismo que en Nochebuena.

Porque Él podía hacer
cambiarte la papeleta:
que tú fueras el afligido
que buscas en Nochebuena.

AGUSTÍN DE MÓNICA


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Libro 12 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo II - Pag. 44-45