jueves, 13 de marzo de 2014

Bueno, malo y regular

En Sueño Profético hablaban del que Ama. Decían:

El que mucho ama, éste llega a la perfección del espíritu, teniendo ya a este espíritu en espera de la visita del Dueño; visita que como Dueño la hace cuando quiere, sin horas ni diferencia de sexo.

El espíritu sabe cuando tiene a Dios contento; El contento de Dios lo sientes tú en la Paz que te da tu espíritu; No puede haber Paz sin Amor a Dios, ni bueno sin Dios.

La palabra “bueno” viene de Dios: Bueno = Dios, Gloria;
Malo = Infierno, condenación;
Regular = actuación peligrosa, actuación que invita a los espíritus malignos a que hagan entrada y salida, retirándose los espíritus de Dios.

Cuando la persona no está haciendo lo que Dios manda, los espíritus de Dios se retiran.

Hay quien no sabe cómo es, ni sabe cuánto ama a Dios, hasta que Dios lo arroba y lo trae a su Gloria. Éste nunca pudo ser regular; éste nunca tuvo visitas de espíritus malignos; a las tentaciones venció. Vencer es superarse.

¡Estas clases de cuánto provecho serían para los buenos, para los regulares y para el que hace cosas mal hechas!

Desperté, oí:

Para los buenos les daba facilidad para enseñar.

Para los regulares, porque les cerraban la puerta a los espíritus que hacen que estos regulares vivan atribulados.

Y para el que hace mal, porque deja el pecado y a Dios va a buscar.

Estos Escritos no puedes
leerlos y quedar igual.
Estos Escritos te quitan
de que pudieras pecar.

Estos Escritos, al que ama
le deja sin respirar;
Estos Escritos los lees
y te pones a rezar
y no sales de esta frase:

¡Señor! haz que la publicación
el hombre no la detenga
por ser Palabra de Dios.

Que no enfaden tu Paciencia
abusando eres Dios.


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Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo II - Pág. 187-188