lunes, 14 de abril de 2014

“Que Me ves, dilo, publícalo”

En Sueño Profético decían:

“Que Me ves, dilo, publícalo”.

Son Palabras de tal Fuerza, que el hombre no pudo llegar. Y hoy tendría grave respuesta el que quisiera aquí el silencio dar.

“Que Me ves, dilo”, ya es un premio que Dios da. Que este premio son muy pocos los que ahí disfrutándolo están. Por eso mandan Aquí que su cundir sea cada día más.

Que Esto no haga el hombre como con la comida: que unos tiren comida y otros mueran por no tener este alimento que el cuerpo sin él no puede pasar.

Pues ¿cuántos, cuando llega a ellos una Verdad Divina, diciendo: “pasando está”, cambian de ritmo de vida y a Dios se van a buscar?

Si el hombre pensara esto, miedo le daría cuando notara en su cuerpo algún poco de malestar.

Desperté, oí:

“Que Me ves, dilo”,
no pudo el Instrumento callar.

Luego empezaría calvario,
y calvario hay que pasar.

No porque Dios ponga el calvario,
esto lo pone el no amar.

Y ya empieza la guerra
de querer destrozar aquello
a lo que no hay quien llegue
por ser de Dios el Mandar.

Que Me ves, dilo, publícalo”,
es la obediencia
tirando del sufrimiento.

Pero este Mando de Dios
hace impotente al hombre
que quisiera decir “no”.

“No es verdad”, jamás lo dice
con pruebas a presentar.

“Que Me ves, dilo”,
es un Aval Celestial.


***

Libro 20 - La Palabra del Creador - Tomo II - Pág. 103-104-105