domingo, 25 de mayo de 2014

Dominicos

En Sueño Profético hablaban muchos. Decían:

Yo, Domingo. Yo, Álvaro. Yo, Agustín de Mónica. Yo, Francisco. Yo, Tomás de Aquino. Yo, Catalina de Siena. Y todos éstos –y nombraban a muchos que estaban a su alrededor–, son los que pertenecieron a la Orden. Nuestra unión al Padre nos da la fuerza y Divinidad para comunicarnos a la materia y llevar su Mensaje. Los que ahí están con Dios, piden Aquí su ayuda, y Dios responde con su Comunicación. Dominicos con Dios ahí, tienen unión con Dominicos que están con Dios Aquí. No se sacian de meter espíritus en esta Gloria. Sus constantes ruegos alborotan al que quiere vivir indiferente.

Desperté, oí:

Dios quiere que tú hagas, no lo que puedas, sino según las fuerzas que Él te dé.

Si eres de Dios y Dominico, buscas dónde habla Dios.

Si eres Dominico y no quieres a Dios, tú no preguntas si habla Dios.

Ama a la Comunidad ahí, y ten seguro que con nosotros rogarás Aquí.

Divulga la Voz de Dios, y haz que no pare el Eco.

(En este Sueño cantaban cerca y muy lejos)


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Libro 12 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo II - Pág. 81-82