lunes, 26 de mayo de 2014

Estos Libros están acorazados por Dios

En Sueño Profético decían:

Estas Comunicaciones nadie puede explicarlas como el que las recibe. Estas Comunicaciones nadie puede decir: “eso es mío, yo he dicho tal o cual tema, yo reformé tal Palabra”.

Estos Escritos no admiten la inteligencia del hombre que quiera reformar los Misterios de Dios. Que el que ama, no piensa en tal Misterio porque inteligencia ahogaba.

Dijo uno:

Estos Libros están acorazados por Dios para el quita y pon del hombre. Si el que recibe el Mensaje le faltara esta Fuerza, ya le faltaba Dios, y el hombre se apropiaba de este grandioso contenido. Se apropiaba y lo juntaría con escrituras de pecado, con acción y vida que Dios no tiene mandado; saldrían varios autores, dejando a su Dueño a un lado, sin decir “Dios me lo ha dicho”, porque Dios ya está pasado; Dios, ¿qué sabe en estos tiempos? ¡Eso fue en tiempos pasados!

Dijo otro con voz más fuerte:

En estos Escritos no caben palabras que el hombre quisiera intercalar para que de él se hablara. Estos Mensajes es dueño el que Aquí Dios se los da. Se los da a uno, y pueden heredarlos todos los que al dueño amen.

Desperté, oí:

Dios arroba, da Mensaje
y Poder al que Aquí trae.

Le da gran seguridad
en decir: “esto es delante,
o esto debe ir atrás”.

Esto es Firmeza de Cielo,
sin poder el hombre llegar.

Cuando cojan estos Temas,
tal vez los transformarán.

Pero ya son otros libros,
no éstos Aquí dictados.

Luego habrá diferencias,
juntos los dos comparando.

Son las Palabras del Cielo
las que el “sí” irás tú dando.

Son las Palabras de Dios
las que al hombre van callando.

Da miedo decir aquí:
“quita eso que está escrito
y pon esto que yo mando”.


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Libro 11 - Te Habla el Profeta - Tomo II - Pag. 190-191-192