domingo, 11 de mayo de 2014

Inventor del invento

En Sueño Profético decían:

Si el hombre pensara que Dios es inventor del invento, ponía en Él su confianza.

Dios, secreto para el hombre y no secreto para el Amor.

El Amor a Dios te abre puertas, te corre cortinas que te quitan visión, y te da Luz, y ya ves fácil lo difícil o imposible.

Dios, que su “Sí” hace nacer y su “No” deja al mundo en tinieblas.

Dios, descubridor de lo que va a existir oculto.

Dios, que deja al descubierto al que se quiere apartar de esta Enseñanza, que hace tiempo que tenía que estar por toda la Iglesia aceptada y puesta en marcha, pero acelerada por ser a diario sus Palabras bajadas del Cielo.

Dijo uno:

Ya ha dicho Dios como dijo a Moisés en la piedra:

“Aquí pongo mis Palabras, para el que quiera seguirlas se salve”.

Allí no pudo haber secreto. Pues igual hace Dios hoy en la reunión de pastores de la Iglesia. Aquí quedan todos enterados. Ya esperamos sus respuestas que al mismo Dios las irán dando. Dios los reúne sin ninguno saber que esto era lo primero que tenían que sacar a la luz del día, diciendo:

“Señor, perdona mi abandono a tu rebaño. No merecí vivir la vida que Tú, siendo Dueño, me has dejado”.

“¡Señor!, si me das castigo, sea al cuerpo, no al espíritu”.

Desperté, oí:

Si el castigo es al cuerpo,
no se condena mi espíritu.

Señor, si utilizaras el Dios
como Hombre Poderoso,
la Tierra estaría siempre
en continuo terremoto.

Y acabarías el mundo tan aprisa,
que sobraban las preguntas.

¡Da que pensar este Cielo,
cómo les hablaba a los hombres
sin los hombres merecerlo!


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Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III - Pág. 155-156-157