sábado, 10 de mayo de 2014

No callar es cumplir

En Sueño Profético decían:

¿Quién diría que estos Escritos no son dichos Aquí, en el Cielo!

¿Quién podrá vivir tranquilo dejando Esto en silencio, sin que lo conozca el mundo, con la falta que le hace la Enseñanza del espíritu!

Dijo uno:

El hombre ve que otro hombre va a ser atropellado, y corre para avisarle, y se expone para salvarlo. En cambio, ve que su espíritu de momento enferma y sigue grave, y no hace por sanarlo. Al contrario, lo que hace es pedir que el desprecio sea más grande y esparramar los defectos como zafra que se sale y la mancha cada día es más grande.

Esto es falta de Enseñanza, porque el hombre nunca ha querido ocuparse de investigar.

Donde Dios da sus Palabras, hace Visión cuando es gran Enseñanza, sin carne, sólo al espíritu sin cuerpo. Pues espíritu sin cuerpo, sería enfermar la carne; sentiría la carne miedo según, la Visión y explicación, fuera. Luego, tendría que ser todo quieto, con silencio y reverencia; y la carne aceptaría, ya de distintas maneras: a veces, horrorizada por la Visión que tuviera; y otras veces, hablaría lo que Aquí oye y no lleva a la Tierra porque Dios le quita el Mando al llegar a la materia.

Luego, contaría reacciones, porque tendría que contarlas, que el silencio quitarían. Y sería una comedia sin respeto, queriendo que el Instrumento dijera lo que a uno le conviene y a otro le molesta.

Dios arroba el espíritu porque no es una Visión –Aparición que Dios hace en la Tierra–. Que esto sería el estudio que hace 24 años Dios quiso que el hombre hiciera.

Desperté, oí:

¡Qué cierto que el hombre
expone a veces su vida
por salvar la de otro!

¡Cuántas veces han perdido la vida
buscando un cuerpo muerto!

Ya tiempo desaparecido,
que cuando lo han encontrado
estaba desconocido.

Y su espíritu estaba en la Gloria;
o en lo eterno, ya perdido.

Pues para salvar el espíritu,
pocos hombres a Dios se ofrecen.

Por eso, estos Escritos son
para que lleguen al hombre.

Que en llegando,
hay cosecha abundante.

Hay que enseñar que al espíritu
hay que darle preferencia.

Porque es lo que Aquí viene
después que el cuerpo lo entierran.

No callar es cumplir,
el Instrumento, obediencia.


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Libro 17 - Investigaciones a la Verdad - Tomo II